Malentendido Obsesivo-Compulsivo

​Te obsesionas con algunos miedos. Irrumpen pensamientos en tu cabeza que no puedes controlar y que son desagradables para ti.

Estos pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real. Intentas ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o bien intentas neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos, las compulsiones.

Empiezas a asociar cada vez más ideas o cosas, aunque aparentemente no tengan mucho sentido. Para ti, en ese momento, lo tienen. Y se crea una especie de laberinto mental. Una parte de ti lucha y se resiste, no quiere ponerse en lo peor. Pero la otra, igual de fuerte, siempre tiene un “¿y si…?” Mantienes una angustiosa conversación mental entre las dos partes. ¿Y si pasa? ¿Y si ya pasó y no me di cuenta?

También tienes manías. Muchas veces surgen porque te calman por unos momentos. Te parece que si lo haces no pasará aquello que temes. Quieres neutralizar o ignorar los pensamientos angustiantes, por eso creas rituales que supuestamente neutralizan los pensamientos. Compruebas, ordenas, te aseguras de las cosas, te limpias de forma exagerada, etc.

Pueden ser cosas que haces (o no haces) y también cosas que te obligas a hacer mentalmente.
Tratas de controlarlas, pero llega a un punto que tienes tanta ansiedad que prefieres rendirte a ellas.  Estas son las ideas que suelen aparecer en las personas con TOC.

​Tipos de TOC

​Cada uno de nosotros somos únicos, y no siempre encajamos con exactitud en las categorías que los psicólogos y psiquiatras creamos para diagnosticar y clasificar. Hay varios tipos de TOC, tantos como miedos podamos tener, pero podemos englobarlos en más frecuentes. El miedo que sostiene el mecanismo TOC puede mutar, puede ir cambiado a lo largo del tiempo, puede que incluso te veas en más de un tipo. Hay veces que la ansiedad y la confusión que vives te impide ver con claridad lo que está pasando por tu cabeza y los “trucos” que usas para calmarte. Además, puede que lleves mucho tiempo intentando evitar enfrentar tus miedos, y eso hace que no te sea fácil pensar sobre ello. Esta sección puede ayudarte a entender mejor tu malentendido.

Siempre se caracteriza por obsesiones y compulsiones: físicas o mentales.

Las obsesiones son pensamientos, impulsos (como tener la sensación de querer saltar a las vías del metro) o imágenes (como verse a si mismo en un accidente) que experimentas como inapropiados. Esos pensamientos obsesivos te causan ansiedad y malestar.
Cuanto más intentas controlarlos, más tienes, y muchas veces no te das cuenta de eso. Van más allá de las típicas preocupaciones diarias que puede tener cualquier persona.

Como las obsesiones te generan angustia, buscas una forma de ignorarlas, suprimirlas o neutralizarlas. Lo haces mediante otros pensamientos o actos repetitivos: las compulsiones. Parece que te sientes obligado a hacerlo cuando aparece la obsesión. No siempre son conductas extrañas o extravagantes, pueden ser cosas normales que hace cualquier persona. El problema es cuando la conducta se convierte en repetitiva (lavarse las manos una vez está bien, cinco es una compulsión), te quita demasiado tiempo o te genera más ansiedad.

Haces las compulsiones para reducir o prevenir el malestar que te generó la obsesión y también para prevenir que suceda una situación negativa, aunque no estén conectadas de forma realista (“contar coches rojos y llegar a 10 significa que todo va a ir bien”...).
En muchas ocasiones, tratas de resistirse a ellas. Piensas cosas como “voy a intentar lavarme sólo una vez...” o “hoy no voy a comprobar el email antes de mandarlo”. A veces les pides a otros que te ayuden con las compulsiones: “¿Puedes decirme si me ves mala cara, crees que tengo ojeras y estoy pálido?”,“Cariño ¿tú crees que apagué el horno? ¿Puedes ir a mirarlo que no me fío de mi?”.

Esto suele darse en todos los casos de personas con TOC. Es habitual tener más de un tipo de obsesión y compulsión. Es menos frecuente que la persona tenga sólo obsesiones puras, sin compulsiones, externas o internas. Muchas veces, si alguien dice no tener compulsiones, es porque son tan automáticas, que no se da cuenta de que las hace.

Ahora, para profundizar en tu malentendido, puedes empezar a preguntarte lo siguiente:

¿Qué crees que temes? 

¿Por qué crees que lo temes?

​¿Qué haces para aliviarte? 


Toc de Amores

​Tienes dudas constantes sobre tu relación de pareja. Te preguntas si de verdad quieres a tu pareja, o si te estás auto-engañando, si te parece o no atractiva, si te satisface o no sexualmente, si deberías plantearte dejarlo… Te angustia enfrentarte a estas dudas, que parecen no tener respuesta. Haces cosas para tratar de aclararte y calmarte, como tocar a tu pareja y comprobar qué sientes, obligarte a pensar en ella, preguntar a otros, leer sobre el tema… Una parte de ti sabe que la quiere, otra duda constantemente.

Toc Homosexual

​Te invaden pensamientos repetitivos sobre la posibilidad de ser homosexual. Te aterroriza llegar a serlo, no porque lo rechaces, sino por temor a estar reprimiendo un deseo oculto. Para aclararte y calmarte, compruebas cómo te sientes mirando imágenes o videos de personas del mismo sexo para ver si te excitan, evitas contacto directo con personas del mismo sexo, evitas películas que traten del tema, haces repaso de tu pasado para ver si alguna vez sentiste atracción por aquella persona… Una parte de ti sabe que eres heterosexual, otra duda constantemente.

Toc Religioso

​Sientes un miedo profundo a cometer pecado, blasfemar o no ser lo suficientemente bueno como persona. Te preocupa tener pensamientos “malos” o “impuros”, que tratas de evitar a toda costa. Te aterra que sucedan cosas malas si no te comportas como debieras o si piensas mal sobre otros. Tienes miedo a ser castigado o que los otros sean castigados por tu culpa. Pueden surgir imágenes intrusivas de ti pecando o imágenes sexuales de figuras religiosas, que tratas de borrar rezando o haciendo cualquier acción compensatoria, como ir a la iglesia, leer las escrituras o decir una serie de palabras.

Toc de Contaminación

​Te obsesiona la limpieza por un miedo excesivo a la contaminación y al contagio. Percibes en tu día a día un riesgo exagerado de contaminarte o de contaminar a otros. Llevas a cabo muchas acciones de limpieza y prevención como fregar los platos hasta que tengas certeza de que están limpios, ducharte varias veces, evitar ciertos lugares u objetos…  Cuando lo haces, tienes la sensación de que nunca es suficiente, incluso si has limpiado algo durante horas y horas. Evitas tener contacto con personas, que no parecen “sanas” o “higiénicas”. También puedes tener pensamientos “sucios” que tratas de limpiar y purificar, con una serie de acciones.

Toc de Repetición

​Anticipas que va a suceder una catástrofe (accidentes de tráfico, enfermedad, muerte de alguien cercano, problemas graves…), que tratas de neutralizar repitiendo varias veces una acción cotidiana. Las acciones no tienen por qué tener relación con lo que temes, pero tú las asocias: tocar varias veces un objeto, santiguarte repetidamente, hacer gestos, contar, escribir una palabra… Sientes que necesitas hacerlo para que aquello que temes no suceda.

Toc de Agresión

​Tienes pensamientos e impulsos de hacer daño, a ti o a otros. No te consideras un apersona agresiva pero temes poder convertirte en ello. Aparecen imágenes o pensamientos como “¿y si le clavaras las tijeras? ¿ y si le tiras por la ventana?”.  Es muy perturbador para ti y te sientes muy culpable. Tratas de neutralizar la posibilidad de hacerlo evitando quedarte a solas con la persona, retirar objetos que usarías para hacer daño, intentando prestar atención o pensar en otras cosas y realizar conductas positivas hacia esa persona como hacerle un favor, ser amable y cariñoso, etc. Una variante de estas obsesiones serían las obsesiones de violencia sexual, obsesiones de suicidio y miedo a perder el control en forma de agresiones verbales o contar públicamente intimidades o secretos.

Toc Filosófico Existencial

​Te obsesionan aspectos filosóficos de la vida. Reflexionas sobre temas como el significado de la vida, la naturaleza de la realidad, el alma, el universo… Tu cerebro crea estas preguntas abstractas y la ilusión de que tienes que resolverlas. A diferencia de una persona que piensa en estas preguntas y sigue adelante, tú te desesperas por encontrar respuestas y te obsesionas hasta que lo logres, algo que no suele suceder.

Toc de Perfección, Orden y Simetría

​Tus obsesiones giran en torno a la forma correcta en la que debería hacerse algo o suceder algo, el orden o los pasos correctos a seguir y la exactitud o perfección con la que deben realizarse. Te genera gran malestar que que los objetos no estén en su sitio, estrictamente ordenados y rigurosamente alineados. Las compulsiones más habituales suelen ser conductas que para restablecer el orden y simetría, realizar tus tareas de forma meticulosa o siguiendo una secuencia muy exacta, que puede suponer mucha lentitud y dedicación de gran cantidad de tiempo a tareas que habitualmente no lo requieren, interfiriendo y entorpeciendo otras de la vida cotidiana.

Toc de ​Comprobación y Verificación

​Inspeccionas y compruebas reiterada y excesivamente diferentes cosas, generalmente aparatos domésticos: calentador, gas, grifos, luces, puertas, ventanas, etc. También puede darse la compulsión relacionada con la realización de tareas en el trabajo (enfermero, contable…) o preguntar de manera repetida a otro para comprobar si la acción ha sido realizada o incluso que ellos realicen las comprobaciones. La duda surge al sobrevalorar la probabilidad de que suceda una catástrofe, ya sea física o emocional, si no se comprueba, siendo tu responsabilidad. 


​Sentir emociones tan intensas no significa que estés enfermo ni roto. Que nadie te haga creer eso, por favor.

Los diagnósticos que acabas de leer no son "etiquetas" que te definan como persona.

​Son un ​PUNTO DE PARTIDA, nada más.

Te animo a que encuentres un experto cualificado que te inspire confianza y transmita profesionalidad. No estás destinado a vivir con problemas de ansiedad. Con el entrenamiento, apoyo y comprensiones adecuadas, puedes​ llevar una vida normal.

Si quieres conocer nuestro sistema paso a paso para disolver el "Malentendido Obsesivo-Compulsivo", puedes pulsar el siguiente botón azul: