¿Los pensamientos turbios contaminan el ambiente?

Me han contado lo mismo cientos de veces.

Pensamientos intrusivos de contenido realmente desagradable apareciendo en los peores momentos. 

Y en los mejores. 

Imágenes o frases que causan a la persona pavor, asco, repugnancia, vergüenza, culpa…

Pensar que quiere hacer daño a alguien que ama, pensar en otro mientras tiene relaciones con su pareja, pensar que está provocando un desastre, pensar que a ver si va a ser pederasta o asesino…

Ok, consiguen entender de qué están hechos esos pensamientos. 

De NADA. 

Y que no significan NADA. 

Entienden que no quiere decir nada de ellos mismos, ni de la realidad, ni de lo que van o no a hacer, de lo que sienten. 

Pero a veces se siguen enfadando porque aparezcan. 

Tienen la sensación de que si aparecen esos pensamientos están contaminando la situación. 

Que un rato de juego con la familia, un momento de intimidad en la cama, una boda, un funeral, un lo que sea, está siendo contaminado por la aparición de esas películas. Y no pueden disfrutar, como si esas situaciones hubieran sido invalidadas, ensuciadas, estropeadas. 

Esa sensación – falsa sensación – alimenta el bucle del malentendido de la obsesión. 

Podemos seguir quitándoles poder.

La mente no contamina nada. Sólo si juzgas y rechazas. Es contraintuitivo, como casi todo lo referente a la ansiedad. 

Te animo a que sigas comprendiendo a fondo qué son los pensamientos, de qué están hechos y cómo pueden dejar de impresionarte. 

Un abrazo, 

– Rocío

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