Despertando a tu Guía Interno

Estimadx psiconauta,

Comienza el lanzamiento.

Gracias por interesarte en COMO EN CASA, nuestro nuevo “viaje psicológico” para personas que desean profundizar en nuestra metodología de transformación.

Durante los próximos días vamos a compartir contigo nuestros aprendizajes más importantes sobre cómo profundizar – y asentar – tu seguridad y paz.

Te suscribas o no al curso<>comunidad, queremos que estos emails de lanzamiento sean de alto valor para ti. Es nuestra manera de darte las gracias por tu atención y por tus ganas de conocer.

Hoy empezamos con una perspectiva que va en contra de la “lógica ansiosa”, pero que puede multiplicar nuestra confianza (y disolver cualquier inseguridad irracional… antes de que surja y nos limite).

A diario nos preguntan a Rocío y a mí…

¿Por qué no ofrecéis soporte psicológico por email en vuestros sistemas?

¡No tiene sentido… resolver dudas es algo crucial para la persona en proceso de transformación!

.

¿Seguro?

¿Y si… en lugar de crucial… es todo lo contrario?

¿Y si resolver dudas – la mayoría de veces – puede multiplicar tu inseguridad?

.
.
.

Ahora voy a formularte otra pregunta importante.

(Antes de hacerla, te voy a pedir que abras tu mente, con actitud de aprendiz principiante. Te invito a buscar lo novedoso, en lo que vas a explorar hoy conmigo)

Allá va…

¿Necesitaste resolver dudas para desarrollar ansiedad?

Sé que insisto a menudo en esta perspectiva. Lo hago porque esa pregunta esconde una realidad poderosa. Una realidad que pocos llegan a experimentar (incluso muchos terapeutas, coaches y psicólogos). Pero si tú eliges explorarla a fondo, creo que puede cambiar radicalmente el rumbo de tu camino, igual que lo hizo conmigo.

Contempla lo siguiente:

Desarrollar el proceso de “ansiar” no es una tarea fácil.

Lo voy a repetir:

Desarrollar el proceso de “ansiar” no es una tarea fácil.

Suena rara la afirmación, pero sígueme, por favor.

Para conseguir “ansiar”, uno necesita estar generando – durante un tiempo suficiente – toda una serie concreta de pensamientos, sensaciones y acciones.

Y eso conlleva una gran noticia:

“Ansiar” es un aprendizaje más.

“Temer” es un aprendizaje más.

“Confiar” es un aprendizaje más.

Igual que caminar, hablar, inventar el fuego… etc.

Todo lo que haces con tu cuerpo<>mente es un aprendizaje.

Y eso, mi querido Navegante, es posiblemente la mejor noticia que nos pueden dar en la vida.

Mi hermana y yo vivimos investigando fondo una pregunta que nos fascina:

¿Cómo podemos facilitar transformaciones más profundas, rápidas e incluso divertidas?

Un día, contestando a dudas del sistema (en los comentarios de la web) vimos algo nuevo que habíamos pasado por alto hasta ahora.

Descubrimos que la persona, al recibir nuestras respuestas, estaba depositando su propia confianza en nosotros.

Aunque nuestra contestación le aliviaba en el momento, estábamos cayendo todos en una trampa.

Ambos (cliente y hermanos) estábamos produciendo lo que llamo, las…

Dependencias Debilitantes: un mecanismo psicológico oculto que debilita tu capacidad interna de generar auto-confianza.

Así funciona el mecanismo:

Cuando uno está asustado (por ejemplo: cuando acaba de vivir una experiencia intensa de miedo) su parte irracional e indefensa siente que necesita una respuesta externa. Siente con fuerza que requiere a un “experto” que le resuelva ese nuevo “acertijo”. Siente que necesita averiguarlo cuanto antes, y si no… no se permite seguir explorando. En ese momento, esa le parece la única manera de disolver la “nube negra” de confusión que tiene delante de sus ojos.

Ante esta experiencia universal, pueden suceder dos cosas:

Una, que el experto responda… desaparezca la nube negra… y al día siguiente, cuando la persona vuelva a sentir miedo, siga sin saber qué hacer, dependiendo de algo externo (el experto) y por lo tanto, volviéndose un poco más dependiente y débil (porque está depositando su propia confianza fuera, en otra persona).

La otra cosa que puede suceder es que el experto no responda. Y entonces la persona solo pueda mirar dentro, teniendo que conectar con sus recursos innatos. Ese es el único momento donde puedes descubrir – por tu pie – que la auténtica confianza YA está dentro de ti.

Entonces, tarde o temprano, surge un pensamiento fresco.

La nube termina disolviéndose.

Y el cielo se despeja, mostrando de nuevo la luz del sol, cálida y alegre.

En este segundo caso te vuelves independiente de lo externo, y por lo tanto, te acabas de volver un poco más seguro de ti mismo.

Uno puede depositar la confianza fuera. Dependiendo de respuestas inmediatas que le alivien ahora mismo. Volviéndose entonces más y más débil (ojo: este mecanismo es uno de los grandes secretos de persuasión encubierta que utilizan los “gurús sectarios”. Así es como consiguen captar devotos en su “tela de araña”, atrapándoles en una dependencia psicológica-emocional-espiritual para conseguir que les den más dinero, tiempo, energía e incluso salud)

Por otro lado, uno puede depositar la confianza dentro. Eso lo hace explorando respuestas propias a través de practicar en su vida cotidiana con diferentes métodos, experimentos y técnicas. Volviéndose así una persona independiente y fortalecida.

Al descubrir este mecanismo psicológico, Rocío y yo nos hicimos otra pregunta que cambio nuestro rumbo:

¿Y si vamos en la dirección opuesta… y dejamos de responder dudas… con el objetivo de fomentar la “independencia liberadora”… para que así la persona pueda conectar mejor con su confianza interna?

Como te dije, esta nueva comprensión va en contra de la “lógica-ansiosa” (y la sabiduría convencional).

Piensa lo siguiente:

Nadie nos tuvo que resolver dudas para que pudiéramos…

… aprender a caminar…

… aprender a hablar español…

… ¡o incluso aprender a llorar, reír, correr, gritar… y un larguísimo ETC!

Aprender es una cualidad innata en nosotros. Todo verdadero aprendizaje surge de dentro hacia fuera.

Resolver dudas es importante. Igual que lo es el papel de coaches, terapeutas y psicólogos. Importantísimo.

Pero más importante, primero, es una enseñanza poderosa que encontré en mi entrenamiento con las prácticas energéticas del Tao. Algo único que aprendí concretamente con el Gran Maestro Juan Li, uno de los profesores modernos más influyentes de este área de desarrollo personal.

Lo que más me gusta de algunas prácticas del Tao, es lo empíricas y prácticas que son (cuando quitas cierta paja esotérica). Una de estas prácticas es lo que se conoce como “Despertar al Guía Interno”.

Juan Li lo define así:

En la tradición taoísta se aprende que antes de encarnar en el mundo toma lugar un acuerdo entre la creación y el ser que se va a adentrar en la dimensión de los cambios. En este acuerdo, la creación se compromete a suministrar todas las situaciones necesarias para que el ser que encarna pueda realizar su propósito de vida. El ser se compromete a lograr su proyecto de vida trabajando con todas las situaciones que la creación suministre. Como parte del acuerdo, la creación coloca una semilla de su esencia en el centro del pecho de cada persona. Esta semilla funciona como una brújula que continuamente ayuda a ajustar el camino a seguir. Esta semilla la llamamos ‘El Guía Interno‘.

El Guía Interno es una función que opera en relación con el ego positivo. Nos da consejos a través de sueños, intuiciones, corazonadas, coincidencias, sincronicidades y lo que llamamos ‘milagros’. Cuando el ego se torna negativo, niega la existencia del Guía Interno y no toma en cuenta las diferentes maneras en que el Guía Interno intenta orientarnos en la vida. Es entonces donde se empieza a perder el camino a seguir en la vida y se crean las causas de las enfermedades.

.
.
.

Sabiendo esto, mi realidad es la siguiente:

Despertar y Desarrollar a tu Guía Interno es una de las bases más cruciales para – verdaderamente – aprender a confiar en ti… por ti… para ti… y contigo.

Porque, si olvidas e ignoras al Guía Interno, únicamente buscarás fuera.

Y si únicamente buscas fuera, serás totalmente dependiente de gurús, expertos y guías para poder sobrevivir y prosperar.

Yo creo que, como yo, no quieres ser dependiente.

Quieres auténtica libertad.

¿Me equivoco?

Mi hermana y yo confiamos totalmente en tu capacidad innata de aprender a Fluir en P.A.C.E.S.

La experiencia nos ha demostrado que, con un entrenamiento de auto-ayuda bien diseñado, puedes hacer maravillas con tu cuerpo<>mente (si lo aplicas con las identidades y claves que enseñamos).

Por eso hoy estamos Despertando – una vez más – a nuestro Guía Interno. Porque es la base crucial en cualquier camino de cambio. Sin ella, uno estará a merced continua de lo que pase fuera, sin poder tener voz ni voto en su propio destino.

Ahora… ¿cómo despiertas al Guía Interno, exactamente? (buena pregunta)

Una de las maneras más importantes para despertarlo es dándote permiso para, de vez en cuando, actuar aunque no tengas una respuesta inmediata. Aunque sientas miedo y confusión, reconoces que has llegado hasta aquí, a pesar de todos los obstáculos. Entonces lo que haces es continuar tu proyecto de exploración interna, en tu intimidad. Te dedicas a practicar, contemplar, probar cosas, tomando nota de qué te funciona y qué no.

A través de ese comportamiento, te estás demostrando que – efectivamente – eres capaz de auto-liderarte, auto-guiarte y auto-enseñarte nuevas maneras de estar en el mundo.

Prueba este experimento psicológico:

Imagina que el mes que viene prohiben completamente la asesoría de cualquier psicólogo, psiquiatra, terapeuta, coach o experto en habilidades cuerpo<>mente. De un día para otro, es imposible acceder al apoyo de expertos.

¿Qué haces, a pesar de sentir miedo y confusión?

¿Te resignas, te pones a dar pataletas y te quedas como estás?

o…

¿Conectas con tu capacidad innata de aprender… te sumerges en el material que ya tienes… y te pones a practicar y experimentar desde una nueva actitud?

Toma nota de esto:

El profesor mediocre te dará pescado para saciar tu hambre.

El verdadero Maestro te enseñará a pescar.

Uno te vuelve más débil<>dependiente.

Otro te facilita un meta-aprendizaje. Una nueva habilidad que te libera de las cadenas del sufrimiento esclavo.

En algún momento, puede que te plantees… ¿cómo sé si estoy despertando al Guía Interno?

Lo sabrás cuando – en ciertas vivencias – te des permiso para seguir caminando a pesar de no tener respuestas a una duda/obsesión/miedo. Sin necesitar resolverlo de inmediato. Sino dejándolo estar, continuando con tus proceso de exploración. Confiando en que el camino te irá regalando pistas, recursos, personas y oportunidades para crecer.

Tu confianza está dentro de ti. Siempre lo estuvo. Siempre lo estará.

Aunque, la historia no se queda ahí, como veremos pasado mañana.

Una vez has demostrado tu deseo sincero de conectar con tu Guía Interno, necesitas añadir un elemento EXTERNO (algo también crucial que implica a otros humanos).

Mañana mi hermana te va a contar por qué deja la terapia (y por qué es otra buena noticia para ti y para mí).

Yo te escribo de nuevo en un par de días.

Por tu libertad,

Íñigo