​Malentendido de Ansiedad Generalizada

​Comienza un nuevo día, que ya empiezas con cansancio físico y mental. Cada jornada presenta nuevos retos que te parecen pesados o difíciles de afrontar. Tienes la sensación de no poder llegar a todo. Cada día lo haces, pero sintiendo que todo requiere esfuerzo. Estás constantemente preocupado por muchas cosas, como si hubiera demasiados temas por los que angustiarse.

Casi todo te estresa. El trabajo, la salud, la economía familiar, los pequeños fracasos, los viajes... A veces sientes que estás al límite de tus fuerzas, de tu paciencia o capacidad de aguante. Estás con los nervios de punta. Hay días buenos, en los que te puedes relajar un poco, pero siempre llega un nuevo problema que enfrentar.

Tienes miedo a todo y miedo a nada. Sientes una ansiedad difusa, una intranquilidad interna por nada y por todo, como si no hubiese nada lo suficientemente firme a lo que aferrarse.

Te sientes en tensión, en estado de alerta, como si vivieras esperando que pase algo incontrolable (que casi nunca pasa finalmente). Te culpas por no poder controlar tus pensamientos y no poder ser una persona más despreocupada. También sientes el cuerpo tenso, con molestias musculares e intestinales, dolores de cabeza o mareos, te cuesta concentrarte, conciliar el sueño…

A veces te gustaría meterte en la cama y olvidarte del mundo. Quedarte en tu burbuja de tranquilidad. Pero si lo hicieras, no pararías de darle vueltas… Algún día has podido hacerlo, posponer tus tareas, y has sentido alivio y también remordimiento.
Sueles dudar. Antes de tomar una decisión y después de haberla tomado. Necesitas sentir seguridad o certeza de que haces lo más adecuado, para ti o para los tuyos.

Hay días que parece que tienes gripe, o las defensas bajas, o será el hierro… o que te está afectando el cambio de estación, que tienes algo físico… no sabes bien el porqué de tu malestar. Te cansa seguir así.

Es como si tu mente no parase, como si no descansara. Eres consciente de que a veces magnificas las cosas pero es como un automatismo. Te parece lógico magnificarlas.

Te dicen que te relajes, que no te preocupes, y lo entiendes, pero no puedes evitar hacerlo. No se te da bien relajarte, puede incluso estresarte más. Eso de dejar la mente en blanco no es para ti.
Se te da bien analizar las situaciones. Adelantas todo lo negativo que puede pasar en un escenario, aunque muchas veces te das cuenta de que estabas exagerando y poniéndote en lo peor. Eres capaz de crear imágenes mentales muy detalladas y realistas, auténticas películas mentales de todo lo que podría pasar. Se van enlazando unas con otras. De repente te das cuenta de que llevas un rato perdido en la mente.

Sientes que no puedes disfrutar plenamente de la vida, no te relajas en situaciones en las que supuestamente deberías estar disfrutando. Por ejemplo, estás en una playa donde se supone que tienes que estar bien pero no te sientes a gusto. Eso te entristece. Te preguntas si tiene solución o si tienes que aceptar vivir así.


Sentir emociones tan intensas no significa que estés enfermo ni roto. Que nadie te haga creer eso, por favor. 

Los diagnósticos que acabas de leer no son "etiquetas" que te definan como persona.

​Son un ​PUNTO DE PARTIDA, nada más.

Te animo a que encuentres un experto cualificado que te inspire confianza y transmita profesionalidad. No estás destinado a vivir con problemas de ansiedad. Con el entrenamiento, apoyo y comprensiones adecuadas, puedes​ llevar una vida normal.

Si quieres conocer nuestro sistema paso a paso para disolver el "Malentendido ​de ​Ansiedad Generalizada", puedes pulsar el siguiente botón azul: