Fracasa en tus objetivos

¿Cómo van esos propósitos para el 2020?

¿Cuántos se perdieron el segundo día?

No problem. 

El arte de conseguir propósitos no es tanto planear y ejecutar, sino reajustar. 

Constantemente. 

Con ideas claras, pero flexibles. 

Uno planea con la cabeza lo que hará mañana, pasado, el mes que viene o el siguiente. 

Teniendo en cuenta sólo los factores que en ese momento puede tener en cuenta. 

Luego, la realidad se impone. 

Hoy hablaba con un estudiante que se frustraba por no conseguir estudiar exactamente lo que planeaba para ese día. 

Entiendo que es importante tratar de ajustarse a un plan. 

Lo loco es pretender cumplirlo a la perfección. 

Y desesperarse por ello.

Cansancio, distracciones, temario más complejo de lo esperado, desconcentración… 

Sólo le queda reajustar. 

Día a día, momento a momento. 

Sin pensar en términos de 100 ó 10, blanco o negro, todo o nada. 

Sin sentir que ha “perdido el control”. 

Porque nunca lo tuvo.

Quizás creía que lo tenía. Y siente que lo pierde. Pero ni lo uno ni lo otro. Y está bien. 

Los planes, planes son. No son fieles fotografías de lo que va a pasar o debería pasar. 

No hay fracasos. Hay reajustes. Si lo observas desde ahí. Constante y flexible. 

Recuerda, los pensamientos son sólo hipótesis, versiones, que nos guían, si recordamos que lo son. 

Abrazos y feliz año. 

– Rocío

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