Cuando sigues en el patio de colegio 20 años después

“Tengo miedo a equivocarme”, me decía A. Pasa horas al día dudando, temiendo, evitando, anticipando, sufriendo.

  • No, no tienes miedo a equivocarte. ¿Qué pasa si te equivocas y cómo te haría sentir? Porque eso es lo que temes. 
  • Temo que se enfaden conmigo.
  • ¿Qué temes si se enfadan contigo?
  • Perder a esa persona.
  • ¿Qué temes si pierdes a esa persona?
  • Quedarme sola.

¿Ves lo que hace la mente?

Se va desde equivocarse al dar una opinión, por ejemplo, a la consecuencia última temida: aislamiento absoluto. 

Expulsión de la tribu.

Duda ———> Aislamiento absoluto.

Duda ———> Aparición masiva de miedo. 

En realidad, lo que está temiendo es sentir. 

Sentir lo que, inconscientemente, anticipa que llegaría a sentir si su fantasía temida se hiciera realidad. 

En su caso, sufrió en el colegio experiencias de rechazo. 

Que en casa no gestionaron con acierto.

Ella estaba triste y asustada. Pero, en casa, no estaba bien visto sentir eso. 

Algunas familias hacen como la Mafia. 

Chantaje emocional. 

Te hacen pagar un seguro de incendios en tu local y sabes que si no lo pagas, te lo van a incendiar. Crean un peligro que en realidad no existe.

No te dejan sentir X porque sino, te harán sentir X por 2. 

¿Un lío?

Sí, un lío.

Cuando no nos han enseñado a regularnos emocionalmente, hacemos unos laberintos tan complejos para evitar sentir, que complicamos las emociones genuinas, montándonos unos líos y bloqueos dignos del mejor thriller psicológico. 

Nuestros padres hicieron lo que pudieron, ahora nos toca a nosotros seguir aprendiendo. 

Si quieres limpiar tu relación con las emociones, despejando la confusión, y perdiéndole el miedo a algo que nunca fue un peligro real, te animo a que experimentes nuestros sistemas. 

Las emociones te caben de sobra, si comprendes lo que son. 

Un abrazo,

– Rocío

Entra en nuestros sistemas para conocer el método.