​Hay 2 tipos de persona con ansiedad... ¿cuál​ estás siendo?

​Iñigo Lacasa

​Ex​ sufridor de ansiedad

​​Me alegro de que estés aquí. ​En esta página vamos a explorar la diferencia psicológica entre la persona que supera su ansiedad... y la persona que pasa toda su vida ​acumulando y fortaleciendo sus miedos.

​Hace unos años viví una larga etapa plagada de “miedos limitantes”, con cientos de subidas y bajadas agotadoras. Pero gracias a los descubrimientos que experimenté, hoy ayudo a personas como yo a transformarse usando sus propios recursos internos.


​Como puede que ya sepas, me acompaña mi querida hermana Rocío. Ella es psicóloga integral, especializada en ansiedad y estrés (gracias a mí). Juntos nos dedicamos a compartir nuestros aprendizajes sobre cómo despertar y desarrollar estados de calma corporal, claridad mental y confianza emocional, sin depender de pastillas, terapeutas o técnicas complicadas.

En estas páginas vamos a confesarte nuestros errores más importantes durante el camino, con la intención de que puedas:

Acelerar y profundizar tu transformación personal

Estamos a punto de compartir contigo una serie de verdades algo incómodas, que pocos “gurús” y multinacionales admitirán en voz alta (porque es una realidad que no ayuda a vender medicamentos, suplementos naturales, terapias, cursos, libros etc).

Vamos a empezar con una afirmación que molesta a muchas personas. Pero tenemos que decirla, aunque alguien se ofenda.

NOTA: antes de seguir, te animo a desconfiar de nosotros. Lo que te contamos es nuestra perspectiva. Y aunque está basada en años de experiencia, ¡no es la verdad absoluta!

La primera realidad es la siguiente:

La mayoría no va a superar su ansiedad nunca… incluso teniendo en sus manos los recursos necesarios. (espero no haberte perdido ya con esa frase).

Después de 15 años trabajando con mi hermana, con docenas de mentores internacionales y con miles de personas con ansiedad, hemos podido detectar que la gran mayoría de personas siguen CEGADAS por ciertos “mecanismos psicológicos” que fortalecen su ansiedad.

En mi etapa de ansiedad, estaba tan dentro del problema que no confiaba en que existiera otra manera de comprender lo que estaba viviendo. Lo intenté, pero fracasé tantas veces porque lo estaba haciendo desde ciertas mentalidades destructivas, que parecían la solución… pero que sólo profundizaban el malentendido de ansiedad. Es como cuando tratas de resolver un acertijo y pasas horas buscando desde cierta lógica. Acabas descubriendo que el enigma se resolvía de otra manera. Te das cuenta de que las asociaciones aparentemente lógicas en realidad eran una distracción inútil. El problema empeora porque…

¡La ansiedad crea PISTAS FALSAS!

Durante años estuve atrapado en el sufrimiento porque no estaba dispuesto a reconocer las verdades que escondían mis comportamientos.

Quizás todavía no estaba preparado.

Por eso, por mucho que parecía intentar soluciones, lo único que encontraba eran más recaídas, porque en el fondo estaba cerrado a nuevas formas de comprender la vida.

La buena noticia es que existe una minoría que, con las herramientas adecuadas, si lo elige, puede superar su ansiedad y vivir con más coraje, paz y bienestar.

Me pregunto si tú quieres VER, de corazón.

Lo único que necesitas querer querer abrirte.
Y una vez lo hagas, empezarás a reconocer verdades liberadoras.
Pero si te quedas en la comodidad de lo conocido, seguirás viviendo en la misma realidad.

Cuando la ansiedad se instaló en mi vida, gradualmente me encerré más en mí mismo, hasta que llegó un punto donde me daba miedo salir de casa, ver a gente y hacer planes diferentes a mi rutina conocida. Fue como construirme...

Mi propio “castillo” del terror

La ansiedad estaba creciendo cada día, pero yo no lo estaba viendo.
Iba por épocas, sin saber qué me deparaba la próxima etapa.

Unas estaba medianamente normal. Otras estaba tirándome de los pelos por no poder controlar algo tan sencillo como hacer mi día a día.

Hubo un día que marcó mi camino. Fue cuando empecé a temer la idea de terminar encerrado en un psiquiátrico de por vida. Me obsesionaba la posibilidad de volverme loco para siempre.

Ese miedo DESPERTÓ algo en mi.

Un deseo ferviente de encontrar la verdad.

Le dije a mi hermana que necesitaba ayuda. Aquello no podía seguir así. Necesitaba HACER ALGO. Tanto sufrimiento me estaba motivando a empezar un nuevo camino de búsqueda. Necesitaba cambiar mi vida, como fuera. Quería encontrar respuestas verdaderamente poderosas (no la información superficial que había encontrado en internet).

Esos días, empecé a sentir un deseo profundo en mis tripas y mi corazón.
Esa sensación era la transformación, LLAMÁNDOME.

La vida me estaba invitando a comenzar una aventura.

Pero al reconocer que eso implicaba SALIR de mi mundo conocido… me dije a mí mismo:

Bueeeno… no sé si mejor quedarme “tranquilo” en mi “castillo seguro”. Aunque haya sufrimiento, mi vida es predecible y más o menos estable”
(entre tú y yo, admito que decía eso porque la incertidumbre de salir ahí fuera me daba pavor… estaba cagado de miedo).

Algo se RESISTÍA en mi interior.

¡Quería pero sentía que no podía!

Pensaba a diario cosas como… “no estoy tan mal ¿verdad? … puedo vivir así… más o menos “a salvo” … ¿y si lo intento y acabo peor? Más vale malo conocido que bueno por conocer”

Visualizaba qué le diría a un terapeuta, y me sentía ridículo. Me daba vergüenza mostrar mi debilidad (lo que en ese momento etiquetaba como “debilidad”), que se descubriera el pastel de que era un cobarde o un enfermo.

Mi vida se había vuelto un aburrimiento intranquilo lleno de tristeza, frustración y miedos. Cualquier cosa que conseguía tenía que ser a través de enormes esfuerzos que me dejaban agotado.

Vivía en una especie de laberinto. Huyendo de ese monstruo imaginario llamado “ansiedad”, esperando a que llegara mi hora y pudiera por fin estar MUERTO EN PAZ (suena dramático pero si tú también has estado en la mierda, sé que entiendes mis palabras).

Un día, después de una crisis más… me harté.

¡SE ACABÓ!

¡ESTOY HASTA LOS COJONES YA!, grité llorando yo solo en mi habitación.

Tenía que haber una solución a ese “infierno” psicológico.

Tanto miedo despertó una mezcla de rabia y tristeza extremas.

Y tanta rabia y tristeza acumuladas… despertaron una determinación imparable.

En ese momento, afirmé desde lo más profundo de mis entrañas:

Me comprometo a encontrar la respuesta. Pase-lo-que-pase. A partir de este momento, mi transformación personal es la prioridad número 1 de mi vida. Voy a hacer lo que haga falta por cambiar.

No sé si será el destino o qué, pero creo que mi hermana apareció en mi vida por algo. A veces me pregunto dónde habría terminado sin su generosidad, amor y sabiduría durante todo mi camino. Para mí ella siempre ha sido un ejemplo de paz, y eso me transmitía fuerzas (si la conoces supongo que sabrás a qué me refiero). El caso es que, con los años, juntos fuimos explorando diferentes soluciones… y durante el camino siempre nos hicimos una pregunta poderosa que marcó el rumbo de nuestra transformación:

¿Qué diferencia a la persona que pasa toda su vida con ansiedad, tensiones y miedos… y la persona que se transforma creando calma, claridad y confianza?

La respuesta empezó siendo un completo misterio.

¿Por qué yo no conseguía resultados mientras otros vivían transformaciones poderosas?

Sentía envidia de las persona seguras

¿Tenía yo algo roto en el cerebro?

¿Mi caso era “especial”?

¿Estaba ilusionándome por nada?

¿Debía resignarme y aceptar la ansiedad como una condición de vida?

La realidad es que nunca estuve “roto”. Ni tenía un caso “especial”. Ni mi vida estaba destinada a sufrir.

La respuesta estaba en una serie de cosas que me había CREÍDO sobre mí mismo.

Una serie de pistas falsas que guiaban mi camino.

Debido a una serie de Malentendidos Mentales generados por la ansiedad, empecé a creer que yo estaba hecho de una serie de cualidades inalterables. Entonces, esa creencia hizo que yo mismo me creara una serie de IDENTIDADES LIMITANTES, que fueron multiplicando y profundizando la ansiedad.

Lee de nuevo ese último párrafo porque es crucial entenderlo y asimilarlo.
Gracias a mis ganas sinceras de aprender a conocerme - y a persistir con determinación ante todos los fracasos - aprendí que es posible moldear la mente para construir nuevas IDENTIDADES CONSCIENTES.

Rocío y yo, después de trabajar con miles de personas con ansiedad (y con nuestros mentores que han trabajado con otros cientos de miles) hemos detectado 10 “identidades limitantes” que multiplican la ansiedad, el pánico y la tensión.

La buena noticia es que no son DEFINITIVAS.

Es decir, si la persona está dispuesta a hacer ciertos cambios, existen otras 10 “identidades conscientes” que POTENCIAN el camino de transformación, facilitando la generación de calma corporal, claridad mental y confianza emocional.

Hemos creado 2 arquetipos que representan las identidades de esas dos personas.
Una pasa toda su vida con subidas y bajadas de ansiedad.

Otra experimenta una transformación gradual que le cambia la vida.

Ambas tienen el mismo potencial y recursos.

Pero sólo una de ellas está dispuesta a VER.

Una vez sabido esto, la pregunta es:

¿Qué camino vas a elegir?

En la siguiente página vamos a explorar la mente de la persona con ansiedad, y cómo puede empezar a transformar su psicología para salir del sufrimiento.

Entonces, ahora te presento dos caminos.

  1. Abandonar esta página.
  2. Pulsar el botón azul de aquí debajo.

El segundo camino requiere coraje, y que tu deseo de cambiar sea MAYOR que tu deseo de quedarte como estás.

La decisión está en tus manos.

​¡Atrévete a confiar en ti!

Lo creas o no, tienes un potencial escondido que está deseando salir.

​​RESUMEN:

  • Hay 2 tipos de personas con ansiedad. Unas pasan su vida empeorando su ansiedad. Otras consiguen transformarse y crear una vida con calma, claridad y confianza.
  • La mayoría de personas no va a superar su ansiedad nunca, incluso teniendo en sus manos los recursos necesarios.
  • Esa mezcla que sientes de miedo, rabia y tristeza… es la transformación LLAMÁNDOTE.
  • La vida te está invitando a iniciar una nueva aventura de descubrimientos psicológicos. Es normal sentir miedo al cambio al principio. Lo único que necesitas para dar el primer paso es terminar de hartarte de sufrir y, con determinación, tomar la decisión de encontrar tus respuestas.
  • ¿Qué diferencia a la persona que pasa toda su vida con ansiedad, tensiones y miedos… y la persona que se transforma creando calma, claridad y confianza? La respuesta no está en un cerebro “roto” ni en un caso “especial”. Está en una serie de cosas que has CREÍDO sobre ti. La diferencia reside en 10 creencias concretas. Esas creencias generan una serie de IDENTIDADES… que pueden actuar como LIMITANTES (multiplicando la ansiedad) o como FACILITADORAS (multiplicando la transformación).
  • Esas creencias no son "definitivas". Es decir, si la persona está dispuesta a hacer ciertos cambios, existen otras 10 “identidades facilitadoras” que POTENCIAN el camino de transformación, facilitando la generación de calma corporal, claridad mental y confianza emocional.
  • La pregunta crucial es: ¿qué camino vas a elegir?